Boletín Abril 2005 - Nº 4

Se ha calculado que la memoria es capaz de incorporar once hechos nuevos cada segundo de nuestras vidas durante más de setenta años y aun disponer de una reserva con amplio espacio de almacenamiento”.
Dr. Harry Alder - Pensar para la Excelencia

Es casi increible lo que nuestra mente puede llegar a hacer por nosotros y para nosotros. Y lo más fabuloso es que todavía desconocemos mucho más de lo que conocemos con respecto a este fabuloso instrumento.

Hay expertos en la materia que nos explican que la mente es como un gran ordenador al que le entra todo tipo de información y en cantidades ingentes. Con toda la humildad, no estamos de acuerdo en este símil, pues un ordenador lo puedes formatear y empezar de cero sin más problemas. ¿A quién no le ha entrado un virus informático alguna vez y ha sufrido sus consecuencias? Se borra todo y se formatea nuevamente. Lamentablemente, en el caso de nuestra mente, no es así, pues todo lo que permitimos, consciente o inconscientemente, que entre se queda para siempre. Nunca se podrá formatear y empezar de cero.

El conocimiento de esta realidad nos permite una reflexión de tremendo calado y a la vez, nos ha de llenar de gran ilusión y esperanza. Si queremos conseguir resultados distintos a partir de hoy en nuestra vida, tanto en el campo del ser, como del hacer, como del tener, deberemos empezar por introducir información distinta en nuestro cerebro.Esto es, deberemos cuidarnos muy mucho de llenar nuestra cerebro con la información adecuada al tipo de resultados que queremos obtener, pues de todos es conocido y reconocido que nadie puede obtener resultados distintos si no hace cosas distintas. Y la primera acción distinta a realizar es el cómo pensamos y qué dejamos que se introduzca en nuestra mente.

Durante las dos últimas semanas de marzo hemos tenido la oportunidad de compartir salón de conferencias y amistad con un fantástico ser humano, Gustavo Zerbino,uno de los 16 supervivientes del milagro (algunos lo llaman tragedia) de los Andes, en el año 1972. Para aquellos de nuestros amigos que no vivían entonces y no han visto la película VIVEN o leído el fantástico relato de su impresionante experiencia, podemos informarles que soportaron 72 días (Gustavo nos decía que, de hecho, él estuvo 73 días, pues fue el último en salir de aquel infierno helado), de un frío intenso (hasta 45º bajo cero) a más de 3.500 metros de altura en plena cordillera de los Andes, al estrellarse el avión en el que viajaban de Uruguay a Chile para disputar un partido de rugby. Murieron 29 pasajeros y sobrevivieron 16.

Tanto en su fantástica charla (es siempre un placer y un honor escucharle), como luego al “apagarse los focos” del salón de actos, nos comentaba que uno de los instrumentos básicos que utilizaron para hacer lo imposible posible, pues lograron salir de allí cuando todos los daban por muertos, fue el no permitirse comentarios negativos del tipo: “nunca saldremos de aquí”, “esto es el fin”... . Antes bien, incluso en los peores momentos ellos se decían: “estamos estupendamente”. Para aquellos de nuestros amigos que visitan esta página y hayan visto el documental de su rescate, impacta el oir a Nando Parrado y Roberto Canessa decir, una vez llegaron a la base de la cordillera en Chile y fueron entrevistados: “nuestros amigos están bien”.

Nuestros límites están en nuestra mente.

¿Qué podríamos lograr si no nos pusieramos límites?

En la cordillera los 16 supervivientes no se pusieron límites, y convirtieron lo “imposible” en posible. Y una buena base de ese logro fue debida a la selección de lo que admitían en su mente.

¿Empezamos, desde ahora a seleccionar sólo lo que nos habilite para conseguir SER, HACER y TENER lo mejor para nuestra vida y la de los que nos rodean?

Ha comenzado la primavera, y con ella el rebrote de vida por donde quiera que miremos. Es buen momento para reiniciar el camino hacia la mejor construcción de uno mismo. Desde estas páginas te animamos, con nuestros mejores deseos, a que recomiences el camino hacia tu mejor yo, en beneficio propio y de la sociedad de la que formamos parte.

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