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En este último taller del pasado fin de semana, una de las personas que vino al taller hizo una pregunta muy interesante: ¿Por qué alcanzar lo que uno quiere de verdad en la vida cuesta un esfuerzo y hay que salvar obstáculos?.
La pregunta es verdaderamente interesante. ¿Qué le responderías tú?
En esta vida pasan cosas, unas que parecen mejores y otras que parecen peores. Lo que nosotros tenemos claro, clarísimo, es que todo lo que nos pasa es para mejor, para aprender una lección que nos hará más fuertes, más grandes, más ... persona.
Está en nosotros decidir si lo que nos está pasando en cada momento es realmente tan malo como tendemos a pensar en el momento que ocurre. Cuando lo que pasa es bueno, pues nada, solemos disfrutarlo sin pararnos a pensar en el cómo ha ocurrido eso tan bueno. Y es una pena, porque, muchas veces, si recapacitamos a cerca de lo que estamos disfrutando en ese momento que juzgamos bueno, podríamos aprender valiosas lecciones a cerca de lo que hemos hecho antes para estar en ese momento disfrutando y duplicarlo en el futuro.
Pero volvamos a esos momentos que juzgamos “malos”, hay una historia que circula por la red muy buena con respecto a este punto de saber aprovechar lo “malo” para algo muy bueno, quizás la conozcas, dice así:
El campesino y el burro
“Un día, el burro de un campesino se cayó en un pozo. El animal lloró fuertemente por horas, mientras el campesino trataba de buscar algo que hacer.
Finalmente, el campesino decidió que el burro ya estaba viejo, el pozo ya estaba seco y necesitaba ser tapado de todas formas; que realmente no valía la pena sacar al burro del pozo.
Invitó a todos sus vecinos para que vinieran a ayudarle. Cada uno agarró una pala y empezaron a tirarle tierra al pozo.
El burro se dio cuenta de lo que estaba pasando y lloró horriblemente. Luego, para sorpresa de todos, se aquieto después de unas cuantas paladas de tierra.
El campesino finalmente miró al fondo del pozo y se sorprendió de lo que vio...
Con cada palada de tierra, el burro estaba haciendo algo increíble: se sacudía la tierra y daba un paso encima de la tierra.
Muy pronto todo el mundo vio sorprendido como el burro llegó hasta la boca del pozo, pasó por encima del borde y salió trotando...
La vida va a tirarte tierra, todo tipo de tierra... el truco para salir del pozo es sacudírsela y usarla para dar un paso hacia arriba.
Cada uno de nuestros problemas es un escalón hacia arriba. Podemos salir de los másprofundos huecos si no nos damos por vencidos... Usa la tierra que te echan para salir adelante”.
Mucha gente, enfrentada a algo que en principio parece malo, no se para un momento y mira la situación con cierta perspectiva, entendiendo que eso que parece malo, puede convertirse en el escalón que nos lleve a una mejor salida más tarde. Es quizás esta falta de perspectiva la que lleva a muchas personas a dejar de luchar cuando más cerca puede que estén de conseguir lo que dicen que desean.
En esta fábula, encontramos dos modos de vivir la vida, la del campesino, que ante una situación retante, opta por evitarla echándole arena encima, y la del burro, que enfrentado a una situación que parece desesperada, opta por aprender de la misma para aprovecharla en su futuro.
Al final, si no hubiera obstáculos en el camino hacia conseguir nuestros sueños, si todo fuera muy fácil, todo el mundo estaría en la playa de nuestros sueños, y así, abarrotada, ya dejaría de ser esa playa virgen y preciosa con la que soñamos y por la que estuvimos dispuestos a luchar sin descanso.
Al final, la puerta del éxito es muy ancha, cabemos todos. El único “problema” es que es muy bajita, hay que agacharse. Y agacharse, ser humilde y aceptar los desafíos para luego vencerlos, eso es tarea de los fuertes, de los que definitivamente, están de verdad dispuestos a comprometerse con sus sueños y en lugar de ver todo lo que acontece en la vida como bueno o malo, lo miran desde la perspectiva de experiencias de las que aprender para crecer, mejorar y, haciéndonos más fuertes, alcanzar las estrellas.
Sin ningún ánimo peyorativo, antes bien, con muchísimo cariño, te invitamos en este mes de Junio, a que “seas más burro”, y menos campesino.
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