Boletín Marzo 2007 - Nº 27

Puesto que viviré el resto de mi vida en el futuro, deseo estar lo más seguro posible acerca de la clase de futuro en el cual viviré. Esa en la razón por la cual planeo mis finanzas
Charle Kettering

Robert T. Kiyosaki en su libro “Padre Rico, Padre Pobre” nos recuerda cómo su padre Rico siempre decía que “hay una diferencia entre ser pobre y estar quebrado. Quebrado es temporal, y pobre es eterno”.

Resulta, cuanto menos curioso, como muchas personas no planifican su futuro financiero y lo dejan al albur de “lo que venga” o “lo que tenga que ser, será”. Como si nosotros, con nuestras decisiones de presente no marcáramos un camino para el día de mañana.

A final de Febrero, como cada año, hemos realizado nuestro queridísimo taller NACIDO PARA EL ÉXITO, y, gracias a Dios, con un fantástico (y perdonar la reiteración) éxito a tenor de lo que nos han dicho y escrito muchas de las personas que lo han vivido. Pues bien, en este taller abordamos, ¡cómo no! los cuatro recursos que todo ser humano posee para llegar donde se proponga en la vida. Y, obviamente, uno de esos cuatro recursos es el dinero.

Sobre el dinero y sus consecuencias se ha escrito y dicho mucho, y, a veces, muy malo. Quiero decir, muy desafortunado. Los seres humanos adoptamos creencias que nos habilitan o nos incapacitan para conseguir lo mejor. En el caso del dinero, las creencias limitantes e incluso, directamente destructivas, son carta común en el hombre-mujer promedio.

Estas son algunas de las creencias en las que muchos de nosotros hemos crecido:

“el dinero es malo”,

“el dinero corrompe”,

“para llegar a ser rico has de robar a los demás o ser deshonesto”,

“sólo los sinvergüenzas consiguen amasar grandes fortunas”,



No es de extrañar que con este tipo de creencias la actitud del humano corriente sea: “prefiero ser pobre pero honrado”. Creencia ésta muy extendida, que destroza nuestra capacidad y probabilidad real de llegar a tener una cuenta corriente realmente saneada.

¿Te suenan estas creencias? ¿Cómo andas tú de creencias respecto del dinero y lo que éste supone?

Ten cuidado. Lo que te respondas dice mucho de hasta qué punto podrás alcanzar la holgura económica para ti y los tuyos.

Lo cierto es que, como tan bien indican los grandes hombres que han escrito y hablado sobre el tema, el dinero en sí mismo no es ni bueno ni malo. Es lo que hagamos con él lo que lo convierte en un gran instrumento para el bien o una terrible herramienta para el mal.

Los entendidos en el tema de la independencia económica nos dan unas simples y claras claves para construirnos un futuro económico más saneado. Estas las 3 más comunes y simples:

  • Gasta siempre menos de lo que ingreses.
  • Págate a ti primero, es decir, ahorra un poco de cada ingreso que realices, antes de pagar lo que debes.
  • Pon tu dinero a trabajar para ti. Es decir, invierte ese ahorro para que produzca más.

Me permito añadir una cuarta: NUNCA ROMPAS ESTAS REGLAS.

¿Sabes por qué te añado esta última? …

Efectivamente. Por experiencia propia.

Desarrollar este hábito no asegura que lleguemos a la independencia económica al 100%, ya que también dependerá de cuánto ahorramos y cuánto invertimos y en qué; si bien, si nos acercará a tener un futuro financiero más saneado.

Recuerda, ser pobre es una planteamiento eterno, no tener dinero en un momento dado es sólo temporal. Pero planificar nuestro futuro económico es lo que nos garantizará un mejor futuro económico.

Te deseo un mes de Marzo lleno de retos que te ayuden a dar lo mejor de ti para construirte hasta tu mejor yo.

Tu amigo,

José Ballesteros De la Puerta

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